ARTE Y REALIDAD

1.Reflexionar sobre el enfoque que la sicología ha imprimido a las nociones de creación y creatividad y la forma como afectan las teorías pedagógicas de construcción de procesos de conocimiento para el aprendizaje del arte.
Sin duda, la creación y la creatividad van unidas de la mano sin importar el ámbito a través del cual se les mire. Pienso que la sicología que maneja ahora nuestra sociedad se confabula con las demás disciplinas para convertirnos simplemente en seres comunitarios, desprovistos por completo de individualidad. Justamente, la creatividad y la creación estan enmarcadas en ese plano, con el objetivo de resolver problemas practicos como los económicos o de adaptación social. De esta manera, el hombre no concibe la posibilidad de ser creador en un sentido artístico y pierde el acceso y el entusiasmo por el arte, por su aprendizaje, lo que hace inútil cualquier esfuerzo de la pedagogía en pro de su difusión.
2.Analizar también algunos aportes de la etnografía a la noción de arte y las relaciones que plantea sobre el concepto de realidad simbólica, en cada una de estas partes el papel que juegan los procesos de representación de la realidad.
Lo que ahora llamamos arte primitivo no era concebido como mera expresión del mundo interior del hombre, esa fue una idea que nosotros le otorgamos. Puntualmente, la música primitiva era un elemento mágico esencial del ritual que permitía la concentración o la comunicación con el más allá, no era arte como tal. El mito, que es el fundamento implícito del ritual, constituye una representación de la realidad que se expresa simbólicamente por medio del relato. Así mismo, la música representa la realidad simbólica del rito.
3. Relacionar música y metafísica y la forma como en occidente se reconoce la forma histórica de la música y su insidencia en la forma como entendemos que es la música.
La música tiene una relación primaria con la metafísica que parte del significado literal de este último concepto: "más alla de la naturaleza" o bien, "más allá de lo físico". De acuerdo con esto, una manera básica de relacionarlas consiste en el hecho de que la música no es material y por lo tanto no se puede acceder a ella facilmente (observandola o palpandola), pero su existencia es indudable. Igualmente, en el ser humano, es innegable la presencia de algo más allá del cuerpo: de pensamientos, conciencia, alma, espíritu o como se le quiera llamar. Las inquietudes de este ente inmaterial que vive en el hombre han sido enmarcadas en el término "metafisica" y son, esencialmente, las mismas a las que se enfrenta la música o cualquiera de las artes.
Históricamente la música se ha empleado como medio de comunicación: por nuestros antepasados mas antiguos para comunicarse con los dioses, con el más allá; por los más cercanos para comunicarse con el prójimo o con su interior; para nuestros contemporáneos sigue siendo medio de comunicación pero de manera más inconciente, pues giran a su alrededor con sus cuerpos de intermediarios, relacionandose y expresandose unos a otros, mientras piensan que la música es lejana e indispensable y sólo está ahí para divertirlos.
Hoy en día, con excepción de los pocos que nos vemos sensiblemente afectados por ella, la música no se somete al pensamiento o al entendimiento. Sin embargo, hay en ella una carga ancestral, un pasado metafísico que aunque ahora no reconozcamos, hace parte de ella y, por encima de nuestra conciencia, nos hace escudriñar en nuestro ser.

CUENTO

Don Argemiro se levantó muy temprano en la mañana, como todos los días desde que decidió dejar su casa para mudarse a un edificio. Como siempre, el maldito violinistas del piso de encima lo había despertado antes de tiempo. “Maldito sea!!, no hace más que ruido!!, como todo en esta puerca ciudad: bullicio, bocinas de autos, el estruendo de la lluvia, señoras locas gritándoles a sus hijos, ¿no hay nada más que escuchar?. En cambio, que hermoso es ir al campo y deleitarse con la infinita diversidad de aromas, los de las flores, los del pasto; o sentir hacia el medio día como los rayos del sol se hacen más calientes sobre la piel, sentir las palmas de las manos sobre las texturas de los árboles; saborear sus frutos, la tierra o cualquier cosa. Pero siempre ese estúpido bullicio está presente, no descansa, si no es el agua del río es el graznido infernal de las aves. No, pero todavía no digo lo peor: la gente. Gritos, quejidos, lloriqueos, carcajadas estrepitosas. ¡Dios mío, por favor sácalos de mi campo!. Todo ese ruido me hace pensar en lo horrible que debe lucir la pobre raza humana. No lo creo así de las flores o el sol que siempre me envuelven calladitos”.
El único amigo (si así se le puede llamar) de Don Argemiro era Rodolfo, su perro guía, defectuoso de nacimiento así como él. Los ladridos de Rodolfo no eran los de un perro normal, resultaban débiles e insonoros, ridículos. Para Don Argemiro esto no representaba un defecto sino una virtud. Amaba a su perro mudo que nunca lo interrumpía en su oscura y silenciosa meditación.
Aquel día, Don Argemiro no pudo aguantarlo más: “Vamos Rodolfo, llévame al piso de arriba”.
“Buenos días Don Argemiro”, saludó Oskar amablemente. “Qué van a tener de buenos si su ruido infernal siempre me despierta antes de haber descansado como es debido”. El joven violinista sentía bastante lástima por aquel desvalido y solitario ciego y no fue grosero aunque se sintió un poco ofendido. Entonces, con tono sarcástico, le preguntó: “Dígame Don Argemiro, ¿Qué puede agradar a sus indudablemente finísimos oídos?”. Pero él no contestó a su pregunta, sólo dijo un despreciativo “imbécil” y se fue a su casa.
El joven Oskar, indignado con esta actitud, siguió tocando su violín durante horas para desquitarse de esta ofensa. Pero Don Argemiro no se volvió a manifestar. En la noche y ya un poco preocupado, el joven decidió ir a buscar al desvalido hombre. Llamó a la puerta una, dos, tres veces pero fue inútil y finalmente decidió forzarla. No parecía algo fuera de lo común, Don Argemiro dormía en su cama, pero al mirarlo más de cerca pudo ver como deliraba, sudaba y lloraba y por momentos sonreía dulcemente. “¡Don Argemiro despierte, es sólo un sueño, cálmese!”. El pobre hombre despertó sobresaltado y acongojado. “Necesita algo Don Argemiro, cuénteme, qué estaba soñando”. En medio de su debilidad, no pudo más que contarle todo a su vecino: “Mire joven, desde que yo era un niño me persigue un sueño. Estoy allí, rodeado de nubes y ángeles cantores frente a Dios y él me esta diciendo que antes de enviarme a la tierra debo elegir si quiero ver o quiero escuchar, de ninguna manera ambas. La respuesta es obvia para mí: en el cielo no hay nada que ver, nubes por aquí y por allá, blanco infinito. En cambio, usted no se lo puede imaginar, lo tendría que haber escuchado, hablo del canto, la música que los ángeles se inventan todos los días, es deliciosa, no hay más grande placer.

Pero luego, que pasó? La tierra, el mundo de los humanos, sabe? nosotros ya no podemos escucharla porque somos desatentos, porque hay demasiado ruido…Tal vez me di cuenta tarde que para andar entre hombres era preciso ver y no escuchar, más necesario, más útil y menos tormentoso. Ni siquiera podría encontrar alivio en el suicidio pues los ángeles no visitan el purgatorio. No soy desdichado por ser ciego sino por tener que escuchar.
Sin saber qué hacer, Oskar regresó a su casa. No podía dormir, estaba completamente turbado; miraba su violín con odio y un poco de asco, no sentía ganas de tocarlo otra vez. La idea de un canto de los ángeles revoloteaba dentro de su cabeza y el sufrimiento de aquel hombre se volvía su propio sufrimiento. Al amanecer del día siguiente ningún violín se escuchó, ningún ciego se quejó o levantó antes de tiempo, ningún Don Argemiro despertó nunca jamás, sólo se oyeron los flacuchentos quejidos de un perro abandonado mientras un joven violinista comenzaba a huir.

Chaman

El perseguidor


Que espacios son propicios para que un artista pueda transformar su materiales?
Creo que este espacio es relativo al carácter, a los gustos y los miedos entre otras particularidades de cada artista. Mientras unos tienen la capacidad de desarrollar mejor sus habilidades frente a un público o trabajando en grupo, otros necesitan de la soledad y la reflexión para materializar sus ideas. Dependiendo de estas características, un espacio propicio para un artista varía desde la naturaleza hasta la ciudad, un ensayo o una presentación, un espacio público, académico o privado.

Un músico que retos debe enfrentar para su imaginación?
Debe enfrentar a su imaginación con el reto de descifrar el pensamiento de sociedades de diferentes épocas y culturas, con el fin de dar una interpretación fidedigna a su música. De igual manera, debe enfrentarse a la comprensión del interior de diferentes personajes específicos para ser fiel a sus composiciones, a la expresión de sus ideas o sentimientos, en caso de que este sea el propósito. En otro caso, debe enfrentar a su imaginación al reto de reinterpretar la música de una manera personal, en este caso, fiel a los deseos del intérprete. Además de la sola interpretación, la imaginación del músico debe enfrentarse al reto de la creación artística, de la expresión de su mundo interior en sonidos. Asimismo, es indispensable la respuesta de los otros, los receptores, que sólo será gratificante si el músico los incluye de alguna forma. La manera en la que el músico hará participes a los receptores también es un reto que debe enfrentar a su imaginación.

Que inquietudes comunmente debe enfrentar el oficio del músico?
El músico contemporáneo comúnmente debe enfrentar inquietudes como la utilidad (o inutilidad) de su oficio en una sociedad materialista. Ya que éste sólo puede afectar emocional o espiritualmente tanto a la sociedad como al músico, este último se enfrenta diariamente a las inquietudes del interior del ser humano, del alma y de la manera en que se verá afectada por lo que él quiera y logre expresar con su música. Por otra parte, el oficio del músico se enfrenta con la inquietud de ser realmente valorado por su sociedad y con la realidad de que este ejercicio para la mayoría no es realmente un oficio serio ni significativo.

Que saberes usa cotidianamente un músico?
Cotidianamente, un músico usa saberes básicos como el solfeo, la armonía el contrapunto y la técnica para su instrumento. Además de esto, la historia y literatura de la música y sus promotores son necesarias para conocer y ejecutar óptimamente los diferentes estilos y compositores. Finalmente, saberes empíricos dados por la experiencia y el conocimiento propio, son fundamentales (si no los más importantes) para que el músico encuentre y desarrolle su estilo personal y así lograr sus objetivos con este oficio.

Que relación encuentra entre la música y otras artes? señale semejanzas y diferencias.
Semejanzas:
-La música, al igual que las otras artes, no tiene un uso específico o material. Dependiendo de la sensibilidad de los receptores, pueden influir en su calidad de vida pero más que todo en su manera de pensar y sentir.
-En nuestra sociedad, la mayoría de las veces, todas las artes son subvaloradas económicamente, intelectualmente y como oficio. Generalmente son apreciadas sólo como entretenimiento.
-Encontramos el propósito común en todas las artes de servir como medio para que el ser humano exprese sus inquietudes, emociones, todo su mundo interior. El alma es una de sus principales preocupaciones.
Diferencias: -La música es tal vez la más popular de todas las artes y en consecuencia la más deformada y vulgarizada, lo que pone en un plano cada vez más relativo su valor artístico.-Es la única de las artes que no trabaja sobre elementos visibles o palpables.

Reflexión final: Identificar las formas como la imaginación la intuición y la creación se relacionan en el trabajo de los músicos.
Estos tres elementos son fundamentales en el trabajo de un músico. La intuición actúa en primera instancia como el impulso espontáneo que induce a una persona al ejercicio de la música. Esta vocación es necesaria en la elaboración de un buen trabajo, pues es la que nos aportará naturalmente el tiempo y la dedicación requeridos. Por otra parte, los tres elementos se conectan entre sí: teniendo como objetivo la creación, sea de una composición, un estilo o una interpretación, la intuición actúa de manera casi inconsciente en el músico, le da una sensibilidad única que transmite a su trabajo, un gusto especial que no se sabe exactamente de donde parte; la imaginación es como el espacio donde el artista junta e interrelaciona sus elementos (la intuición entre ellos), los contrapone, juega con ellos, se apropia de ellos para dar paso a la creación.


COMENTARIOS A CERCA DEL CUENTO "EL PERSEGUIDOR" DE JULIO CORTAZAR.

-A pesar de que es un cuento aparentemente sencillo, trata de manera profunda temas como el tiempo, la locura y la música.

-Me gustó mucho el cuento, sobre todo por la manera en que pone en tela de juicio algunas cosas que la sociedad acoge como imprescindibles y exige con tiranía , como la necesidad de poseer ciertos saberes y/o talentos para alcanzar el exito.

-Este cuento que trata de la vida de un jazzman, sin pretender nada por sí sólo, nos pone a reflexionar sobre la música, por qué queremos hacer música y si debe haber un por qué. Además, es una reflexión sobre la vanidad del músico que no le deja trascender ni explorar su propia alma.